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RS Online Cercanía y Entretenimiento
today06/08/2026 15 11
Existe una idea muy instalada en las organizaciones.
Que las decisiones se toman cuando las personas se sientan alrededor de una mesa.
Cuando el Consejo delibera.
Cuando la Gerencia presenta un informe.
Cuando finalmente alguien dice:
«Aprobado.»
Pero la realidad suele ser muy distinta.
Las decisiones más importantes comienzan mucho antes de ese momento.
Empiezan con la información que llega.
Con la información que no llega.
Con las preguntas que nadie hizo.
Y, muchas veces, con aquello que todos dieron por cierto sin detenerse a cuestionarlo.
Allí comienza realmente una decisión.
No cuando se vota.
No cuando se firma un acta.
Sino cuando una organización empieza a comprender un problema, interpreta la información disponible y construye las alternativas para resolverlo.
Por eso, cuando una decisión termina generando un resultado que nadie esperaba, solemos concentrarnos en lo que ocurrió después.
Buscamos responsables.
Revisamos consecuencias.
Implementamos nuevos controles.
Sin embargo, pocas veces nos detenemos a revisar cómo fue construida esa decisión.
Y esa diferencia cambia completamente la perspectiva.
Porque una buena decisión no depende únicamente del criterio de quien decide.
También depende de la calidad de la información disponible, de las distintas perspectivas que fueron escuchadas y de la disposición para cuestionar aquello que parece evidente.
En gestión de riesgos hay una realidad que muchas veces pasa desapercibida: las decisiones que generan mayores dificultades no siempre fueron irresponsables.
Con frecuencia, fueron decisiones razonables para la información que se tenía en ese momento.
El problema es que esa información era incompleta, algunos supuestos nunca fueron cuestionados y ciertas señales pasaron inadvertidas.
Toda decisión es el resultado de un proceso.
Y la calidad de ese proceso suele definir la calidad del resultado.
Por eso, dos organizaciones pueden enfrentarse al mismo escenario y obtener resultados completamente distintos. No siempre por los recursos que poseen, sino por la forma en que analizan la información, hacen preguntas y construyen sus decisiones.
Cuando ese proceso presenta debilidades, el riesgo ya comenzó a construirse mucho antes de que alguien levantara la mano para aprobar una propuesta.
Esa lógica aplica a cualquier organización. Pero adquiere un significado aún mayor cuando las decisiones impactan en el patrimonio, la confianza y el bienestar de miles de personas.
Para las cooperativas, esta realidad cobra especial relevancia.
Las decisiones que toman sus órganos de gobierno y la alta gerencia no solo influyen en los resultados financieros.
También fortalecen —o debilitan— la confianza de los socios, la sostenibilidad institucional y la capacidad de responder a un entorno que cambia cada vez con mayor rapidez.
Por eso, antes de preguntarnos si una decisión fue correcta, quizás deberíamos hacernos otra pregunta:
¿Fue construida sobre la información necesaria y las preguntas adecuadas?
Aquí la gobernanza vuelve a desempeñar un papel fundamental.
Un buen gobierno corporativo no consiste únicamente en decidir.
Consiste en crear las condiciones para que las decisiones sean cada vez mejores.
Promover el análisis.
Escuchar opiniones diferentes.
Contrastar escenarios.
Aceptar que una buena pregunta puede ser tan valiosa como una buena respuesta.
Porque las mejores decisiones rara vez nacen de tener todas las respuestas.
Generalmente nacen de hacerse las preguntas correctas.
En definitiva, las organizaciones no solo necesitan aprender a decidir mejor.
Necesitan aprender a construir mejores decisiones.
Porque gestionar riesgos no comienza cuando aparece un problema.
Comienza mucho antes: en la forma en que una organización observa su realidad, interpreta la información y transforma ese conocimiento en decisiones responsables.
Quizás el verdadero desafío ya no sea únicamente gestionar riesgos.
Sea desarrollar organizaciones capaces de aprender, cuestionar y decidir mejor.
En otras palabras, construir inteligencia organizacional.
Y quizás allí comience el siguiente paso en la evolución de nuestras organizaciones.
Pero esa será una conversación para una próxima #MiradaDeRiesgo.
Ing. Com. Rossana Lamas
Especialista en Gestión de Riesgos, Cumplimiento y Sector Cooperativo en Paraguay
#MiradaDeRiesgo


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