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No alcanza con tener información… hay que aprender a conectarla Cuando los datos empiezan a cambiar la forma de decidir

today23/09/2026 9 3

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En nuestra #MiradaDeRiesgo anterior hablábamos de un socio que ya no decide como antes.

La tecnología cambió sus hábitos. La información está más disponible. Las alternativas se multiplicaron y las nuevas generaciones se relacionan con las organizaciones de una manera diferente.

Pero mientras cambia la forma en que las personas deciden, también está cambiando algo dentro de las organizaciones: la cantidad y variedad de información disponible para tomar decisiones.

Y aquí aparece una pregunta que puede parecer sencilla, pero que tiene mucho más detrás: ¿Tener más información significa necesariamente decidir mejor?

La respuesta no siempre es sí.

Porque una organización puede tener datos de sus clientes o socios, indicadores, informes, estadísticas, registros históricos y una enorme cantidad de información sobre lo que ocurre dentro de ella.

Pero si toda esa información permanece separada, cada dato puede contar solamente una parte de la historia.

El verdadero valor comienza a aparecer cuando somos capaces de relacionarla.

Recientemente, el Ministerio de Industria y Comercio presentó el Mapa de Inteligencia Competitiva – MIC MAP, no es simplemente un mapa. Integra información territorial, productiva, logística, energética, de infraestructura, conectividad y comercio, permitiendo relacionar distintas capas para analizar departamentos, municipios, rutas y nodos logísticos. El MIC señala que incorpora información de 263 ciudades, 20.797 industrias, 9.107 km de rutas, infraestructura eléctrica y datos de comercio internacional, entre otros.

La propuesta parte de una idea particularmente interesante: no basta con saber qué recursos existen; también es necesario comprender dónde están, cómo se conectan y qué posibilidades ofrecen.

Más allá de la herramienta en sí, hay una reflexión que podemos trasladar a las organizaciones: la información adquiere mayor valor cuando podemos verla en contexto..

Una industria puede decirnos una cosa, una ruta puede decirnos otra, la infraestructura disponible puede aportar otra señal, la actividad comercial puede mostrar otra.

Pero cuando esas piezas comienzan a relacionarse, aparece una imagen diferente.

Y eso también puede ocurrir dentro de una organización.

Una cooperativa puede conocer dónde están sus socios, qué productos utilizan, cómo se comporta su cartera, qué actividades económicas desarrollan y cuáles son sus principales necesidades.

Todo eso es información valiosa, pero podemos dar un paso más.

¿Qué ocurre si esa información interna comienza a relacionarse con lo que está ocurriendo en el entorno?.

¿Qué pasa si además de conocer al socio podemos observar qué sucede con la actividad económica de la zona donde trabaja?.

¿Y si podemos identificar cambios en determinados sectores, concentración territorial, nuevas oportunidades productivas o condiciones que podrían afectar su actividad?.

Entonces dejamos de mirar únicamente lo que ocurre dentro de la organización; comenzamos a mirar la relación entre la organización y su entorno..

Y esa diferencia puede modificar la manera de gestionar riesgos. Porque muchas veces los indicadores internos nos muestran lo que ya está ocurriendo.

Pero la información del entorno puede ayudarnos a formular otras preguntas:

¿Qué podría cambiar?.

¿Dónde podrían aparecer nuevas oportunidades?.

¿Qué señales deberíamos observar con mayor atención?.

¿Qué riesgos todavía no aparecen en nuestros indicadores?.

No se trata de acumular más datos, se trata de aprender a conectarlos, interpretarlos y convertirlos en conocimiento útil para decidir..

En ese sentido, la inteligencia no está necesariamente en tener más información que los demás, puede estar en la capacidad de encontrar relaciones que antes no veíamos.

Y esto adquiere especial importancia en organizaciones que toman decisiones sobre personas, territorios, actividades económicas y recursos financieros.

Para el sector cooperativo, por ejemplo, conocer al socio es fundamental.

Pero conocer al socio también implica comprender el contexto en el que vive, trabaja, emprende y toma decisiones. Porque una cooperativa puede observar que determinada actividad está creciendo dentro de su cartera.

La pregunta siguiente podría ser: ¿Ese crecimiento también está acompañado por condiciones favorables en el entorno?.

Puede descubrir que una zona concentra nuevas actividades productivas.

Entonces puede preguntarse: ¿Tenemos allí una oportunidad que todavía no estamos atendiendo?.

Puede identificar una concentración importante de socios en determinado sector.

Entonces puede preguntarse: ¿Qué sucedería con nuestra cartera si las condiciones de ese sector cambiaran?.

En cada caso, la información deja de ser solamente descriptiva. Comienza a convertirse en una herramienta para anticipar preguntas..

Y ese es uno de los mayores aportes de una verdadera inteligencia organizacional: no entregar todas las respuestas, sino ayudarnos a formular mejores preguntas antes de decidir.

Porque gestionar riesgos no consiste únicamente en observar si los indicadores están bien o mal, también implica mirar alrededor.

Observar el contexto, reconocer relaciones, identificar señales.

Y preguntarnos qué podrían significar para nuestras decisiones.

El desafío, entonces, no parece ser tener cada vez más información. El desafío es aprender a hacer algo más inteligente con ella..

Porque cuando los datos permanecen separados, tenemos información, pero cuando logramos relacionarlos, comenzamos a construir conocimiento.

Y cuando ese conocimiento modifica la manera en que decidimos, estamos desarrollando inteligencia. Por eso la verdadera transformación no esté solamente en disponer de nuevas herramientas, está en aprender a mirar de otra manera.

Porque el dato puede mostrarnos lo que ocurre. Pero la capacidad de conectarlo con otros datos puede ayudarnos a comprender por qué ocurre y qué deberíamos observar después..

Y allí, nuevamente, aparece la gestión de riesgos.

No para predecir el futuro, sino para estar un poco mejor preparados cuando el futuro comience a mostrar sus primeras señales.

 

Ing. Com. Rossana Lamas
Especialista en Gestión de Riesgos, Cumplimiento y Sector Cooperativo en Paraguay
#MiradaDeRiesgo

 

Escrito por Multimedia RS

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