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RS Online Cercanía y Entretenimiento
Partimos de la siguiente premisa: La preocupación por el futuro paraliza; la ocupación conciente, concreta y comprometida lo transforma; porque en estos tiempos de grandes trasformaciones y necesidades de adaptación, la clave no es adivinar lo que viene, sino construirlo desde el presente con intención estratégica, visión y acción concreta.
El futuro no existe: existe la construcción del futuro
Durante mucho tiempo se creyó que el futuro era un destino inevitable, algo que “llegaría” sin importar nuestras decisiones. Sin embargo, la prospectiva nos enseña otra verdad: el futuro no existe como un lugar al que vamos, sino como un espacio que se diseña y configura desde el presente, este espacio se va perfilando a medida que avanzamos, sin embargo, es inevitable a medida que no hacemos nada, esperamos o dependemos de la acción de otros.
Se entiende, desde este punto de vista, que el futuro es un campo de posibilidades múltiples, no una línea recta y por ello es una construcción estratégica que depende de nuestra capacidad de imaginar, analizar, consecuentemente actuar con convicción y visión.
“Lo construimos nosotros, cada uno y todos los que creemos que hay un mañana mejor…”.
La trampa de la preocupación
Preocuparse es quedarse atrapado en escenarios imaginarios que aún no existen, gastando energía innecesaria en lo que podría pasar, sin realizar ningún movimiento de lo que sí podemos hacer hoy, porque la preocupación es pasiva y la ocupación (la acción) no solo es activa, es estratégica. La preocupación paraliza y la ocupación moviliza.
La preocupación mira el riesgo como amenaza, la ocupación lo mira como advertencia y oportunidad. La prospectiva nos recuerda que la preocupación es un síntoma de falta de acción, mientras que la ocupación es un claro indicador de liderazgo propositivo y constructivo.
Ocupáte: la intención estratégica como motor
Ocuparse no es “hacer por hacer”, es actuar con intención estratégica, dirigido por la determinación que orienta recursos, decisiones y esfuerzos hacia un futuro deseado. Por ello, esta construcción desde el hoy, desde ahora es “Determinación y voluntad que orienta la dirección y la alineación de recursos y esfuerzos.”
Esa intención estratégica debe considerarse como la brújula que diferencia a quien improvisa de quien lidera. Es la fuerza que convierte ideas en proyectos, proyectos en acciones y acciones en futuros posibles.
Utopías y distopías: brújulas para actuar hoy
Tanto la palabra Utopía, como la palabra Distopía, tiene significados diversos y discutibles, pero para la Prospectiva que trabaja con imágenes del futuro, significan:
idealismo etéreo.
conscientes para no adherir, pronunciar, ni aceptar discursos catastróficos y negativos en relación con el devenir.
Ambas deben ser utilizadas de forma intencionada como herramientas para ocuparse, no para preocuparse, por cuanto una utopía bien construida inspira y una distopía bien analizada alerta, es decir que las dos orientan decisiones presentes mirando el futuro.
El emprendedor que se ocupa usa estas imágenes como brújulas:
segundo?
El presente: el único lugar donde se construye el futuro
El presente es considerado el cruce dinámico entre el pasado y los futuros posibles, esademás el punto de partida estratégico para actuar. Partimos del principio que no podemos cambiar el pasado, tampoco podemos vivir en el futuro. Pero sí podemos intervenir el presente, que es donde se diseñan los caminos que nos llevan a uno u otro
escenario.
Acción emprendedora concreta: ocuparse es intervenir el presente Ocuparse significa actuar con intención, pero también con método. El emprendedor que se ocupa no improvisa: observa, interpreta, decide y ejecuta.
Para ello es bueno que considerar tres movimientos esenciales:
Las señales débiles —esas pequeñas pistas que anticipan cambios— aunque imperceptibles al principio, permiten ajustar el rumbo, incluso antes que otros los identifiquen y actúen.
Cada decisión presente es un ladrillo del futuro. Decidir estratégicamente es orientar la acción hacia un escenario deseado.
La ocupación se vuelve real cuando se transforma en acción sostenida, por cuanto un emprendedor disciplinado no espera condiciones ideales: crea condiciones posibles.
Redes, comunidad y sostenibilidad: nadie construye futuro solo
El futuro tampoco es una obra individual, si depende del esfuerzo de cada uno comprometido con él; es básicamente una construcción colectiva donde las redes, las alianzas y la sostenibilidad juegan un papel decisivo, por ello hay que saben trabajar en conjunto y en equipo, considerando:
Las redes no son contactos: son ecosistemas de colaboración.
Las comunidades locales son espacios donde se incuban futuros posibles.
La sostenibilidad es una forma inteligente de pensar el futuro: a través de proyectos más resilientes, más adaptables y más valiosos para cada entorno y comunidad. Construir futuro implica crear valor compartido, no solo valor
individual.
… para seguir pensando. Ocuparse es un acto de liderazgo
La preocupación mira el futuro con miedo. La ocupación lo mira con responsabilidad, quien se ocupa no espera que el futuro llegue: lo diseña, lo construye y lo lidera.
Emprendedor, emprendedora, familia emprendedora, equipo emprendedor, esta es una invitación para abandonar la ansiedad por lo incierto (lo que no existe) y abrazar la acción estratégica para construir lo que queremos; dejar de mirar el futuro como amenaza y empezar a verlo como oportunidad, porque comprender que el futuro no es un misterio: es una obra en construcción, es la clave para configurarlo y verlo. El futuro no se espera: se diseña y se construye.
Pregunta para redes
¿Qué acción concreta podés tomar hoy para influir en el futuro que querés construir?
Prof. Dr. Orlando Pérez: Profesor universitario, Consultor internacional en Innovación,Prospectiva y Desarrollo Organizacional

Escrito por Multimedia RS
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