Hablando de Realidades

Una nueva forma de financiarse está llegando a las MIPYMES… ¿Qué significa este cambio para el sector cooperativo?

today01/09/2026 15 6

Fondo
share close

En el mundo de las MIPYMES, vender no siempre significa tener dinero disponible.

Una empresa puede conseguir un contrato, producir, entregar sus productos y emitir una factura, pero todavía tendrá que esperar para recibir el pago. Mientras tanto, necesita comprar insumos, pagar salarios, cubrir gastos y, muchas veces, volver a producir.

Ese espacio entre vender y cobrar puede convertirse en una de las principales necesidades de capital de trabajo para una empresa.

Y es justamente allí donde comienza a aparecer una nueva alternativa en Paraguay.

El Ministerio de Industria y Comercio presentó recientemente Adelanta, una plataforma que busca facilitar el acceso a liquidez para las MIPYMES proveedoras del programa Hambre Cero, permitiéndoles anticipar el cobro de sus facturas electrónicas. La propuesta busca transformar una venta realizada a crédito en recursos disponibles antes del vencimiento de la factura.

La idea parece sencilla, pero sus implicancias merecen ser observadas.

Porque cuando una empresa ya realizó una venta y tiene una factura pendiente de cobro, la necesidad no necesariamente está en conseguir un nuevo crédito. Puede estar, simplemente, en convertir antes en liquidez algo que ya vendió.

La plataforma permitirá que las facturas sean presentadas para su financiamiento y que distintos actores financieros compitan mediante un sistema de subasta. En esta etapa inicial, entre los participantes habilitados se encuentran bancos, financieras, casas de bolsa y cooperativas.

La empresa obtiene así una nueva posibilidad para resolver su necesidad de liquidez.

Y allí aparece una diferencia que puede comenzar a modificar la forma en que algunas MIPYMES gestionan su capital de trabajo.

Y esto me lleva a la reflexión que trasciende a la propia plataforma.

“Cuando cambia la forma de financiarse, también cambia el mercado”

Tradicionalmente, ante una necesidad de liquidez, una empresa podía recurrir a una línea de crédito, solicitar un préstamo y asumir una nueva obligación financiera. Con una herramienta como Adelanta aparece otra posibilidad: utilizar una cuenta por cobrar para obtener liquidez anticipadamente.

La lógica era relativamente sencilla:

necesito recursos → solicito financiamiento → una entidad evalúa la operación → obtengo el crédito.

Pero herramientas como Adelanta incorporan otra posibilidad:

vendo → genero una cuenta por cobrar → anticipo esa factura → obtengo liquidez.

 

Esto no significa que el crédito tradicional vaya a desaparecer, ni que todas las MIPYMES vayan a utilizar este mecanismo. Pero sí introduce una alternativa diferente para resolver una necesidad que hasta ahora podía ser atendida de otra manera.

Y cuando aparecen nuevas alternativas, también comienzan a cambiar las expectativas de quienes las utilizan.

La MIPYME ya no solamente puede preguntarse dónde conseguir financiamiento. También puede empezar a comparar qué alternativa le permite obtener liquidez con mayor rapidez, mejores condiciones y menor complejidad.

Debemos considerar que el mercado nacional esta desde hoy con una alternativa diferente para resolver una necesidad que hasta ahora podía ser atendida de otra manera.

Y cuando aparecen nuevas alternativas, también cambian las reglas de competencia.

La plataforma incorpora, además, un mecanismo de subasta mediante el cual distintos participantes financieros pueden presentar sus ofertas para adquirir las facturas. Entre los actores que podrán participar se encuentran bancos, financieras, casas de bolsa y cooperativas.

Hasta ahora, una MIPYME podía comparar distintas entidades para decidir dónde solicitar un crédito.

Con un mecanismo de subasta de facturas aparece una lógica diferente.

La competencia puede darse alrededor de una operación concreta y de las condiciones que los distintos financiadores están dispuestos a ofrecer.

Ya no se trata solamente de preguntarse: “¿Quién me presta?”

También puede comenzar a preguntarse: “¿Quién me ofrece las mejores condiciones para anticipar el dinero de una venta que ya realicé?”

Esto introduce nuevas variables en la relación financiera: precio, rapidez, facilidad, digitalización y disponibilidad de liquidez.

Y las expectativas de las MIPYMES también pueden cambiar.

Este aspecto merece especial atención desde la perspectiva del sector cooperativo.

¿Estamos frente a una amenaza?

Probablemente todavía sea demasiado pronto para afirmarlo.

Adelanta recién comienza y su primera etapa está concentrada en las MIPYMES proveedoras de Hambre Cero. El MIC ha señalado que la primera etapa apunta a unas 1.500 MIPYMES proveedoras durante 2026, dentro de un mercado estimado en alrededor de USD 40 millones anuales.

Habrá que observar cómo evoluciona, cuántas empresas utilizan efectivamente la plataforma, qué volumen de operaciones canaliza, qué condiciones de financiamiento genera y cómo reaccionan las distintas entidades participantes.

Pero tampoco sería prudente esperar a tener todas esas respuestas para comenzar a analizar el fenómeno.

Porque desde una mirada de riesgo, la aparición de una nueva alternativa de financiamiento ya constituye una señal que merece atención.

Especialmente para un sector cooperativo que históricamente ha acompañado a las MIPYMES en sus necesidades de financiamiento.

La pregunta, entonces, quizás no debería ser solamente cuánto negocio podría quitar esta herramienta al crédito tradicional.

También deberíamos preguntarnos qué parte de las necesidades financieras de las MIPYMES podría comenzar a resolverse mediante mecanismos diferentes al crédito que conocemos hoy.

Esa pregunta abre una mirada mucho más amplia.

Porque una MIPYME que antes necesitaba financiar su capital de trabajo mediante un préstamo podría, en determinadas circunstancias, encontrar en una factura pendiente de cobro una fuente alternativa de liquidez.

No significa necesariamente que deje de necesitar financiamiento.

Significa que puede comenzar a decidir de otra manera cómo financiarse.

Y cuando cambia el comportamiento del cliente, también comienza a cambiar el mercado.

Aquí aparece, además, una segunda lectura que resulta interesante para el sector cooperativo.

Adelanta no necesariamente debe ser vista únicamente como una herramienta que podría competir con determinados productos financieros, ya que las cooperativas también están contempladas entre los participantes del mecanismo.

Esto significa que la misma herramienta que puede generar una nueva presión competitiva también podría convertirse en una oportunidad.

Una cooperativa podría preguntarse si debe observar este nuevo mecanismo desde afuera o si, por el contrario, puede participar activamente en él.

Y allí la discusión deja de ser solamente sobre competencia.

Pasa a ser también una discusión sobre adaptación.

Las cooperativas que trabajan con MIPYMES tienen una ventaja que no necesariamente desaparece frente a una nueva plataforma digital: la relación.

Conocen a sus socios, conocen sus actividades, sus ciclos de negocio y, muchas veces, sus necesidades más allá de una operación puntual.

Una plataforma puede resolver una necesidad específica de liquidez.

Pero una relación financiera puede acompañar a una MIPYME en distintas etapas: capital de trabajo, inversión, ahorro, medios de pago y otras necesidades que surgen a medida que el negocio crece.

Por eso, quizás el desafío para el sector cooperativo no sea simplemente competir contra una nueva herramienta, sino preguntarse cómo seguir siendo relevante para una MIPYME que comienza a disponer de más alternativas para financiarse.

Y esta reflexión adquiere todavía más importancia cuando observamos que Adelanta forma parte de una agenda más amplia orientada a facilitar el acceso de las MIPYMES al financiamiento y acompañar su crecimiento. El propio MIC había señalado como ejes para 2026 el cooperativismo, la formalización y el acceso al financiamiento, incorporando Adelanta como una de las herramientas previstas para mejorar la liquidez de las empresas.

Por eso, quizás no deberíamos mirar esta plataforma como un hecho aislado.

Puede formar parte de una transformación más amplia del ecosistema financiero de las MIPYMES.

Y allí es donde el sector cooperativo tiene una oportunidad para hacerse preguntas.

“¿Qué parte de las necesidades financieras de las MIPYMES podría comenzar a resolverse por mecanismos diferentes al crédito tradicional?”

¿Qué productos necesitarán las MIPYMES dentro de cinco años?

¿Seguirán demandando los mismos mecanismos de financiamiento?

¿Qué valor tendrá la relación con una entidad financiera cuando existan cada vez más alternativas digitales?

¿La cercanía seguirá siendo suficiente o tendremos que combinarla con mayor agilidad e innovación?

Por ahora, todavía es temprano para saber cuánto cambiará esta herramienta el mercado.

Y quizás precisamente por eso este sea el momento adecuado para observar.

Observar qué empresas comienzan a utilizarla, qué tipo de operaciones se generan, qué condiciones aparecen en el mercado, qué entidades participan y, sobre todo, cómo evolucionan las decisiones financieras de las MIPYMES.

Porque una nueva herramienta no necesariamente representa un riesgo por sí misma.

El riesgo puede aparecer cuando el entorno comienza a cambiar y la organización continúa interpretándolo de la misma manera.

Tal vez Adelanta no termine desplazando al crédito tradicional.

Tal vez genere un nuevo segmento de operaciones.

Tal vez las cooperativas encuentren una oportunidad para participar.

O quizás sucedan las tres cosas al mismo tiempo.

Todavía no lo sabemos.

Pero sí sabemos algo: la forma en que las MIPYMES pueden acceder a liquidez está incorporando nuevas alternativas, y eso merece ser observado por todos quienes forman parte de su ecosistema financiero.

Porque en gestión de riesgos no siempre necesitamos esperar a que un cambio produzca un impacto para comenzar a analizarlo.

A veces, basta con reconocer que algo nuevo está apareciendo en el entorno y preguntarnos qué podría significar mañana.

Y quizás esa sea la pregunta que hoy vale la pena dejar planteada:

¿Estamos simplemente frente a una nueva herramienta financiera o estamos comenzando a ver una transformación en la manera en que las MIPYMES se financian?

La respuesta todavía está por construirse.

Pero detectar ese cambio antes de que se convierta en tendencia también es gestionar riesgos.

 

Ing. Com. Rossana Lamas
Especialista en Gestión de Riesgos, Cumplimiento y Sector Cooperativo en Paraguay
#MiradaDeRiesgo

 

Escrito por Multimedia RS

Valóralo

Comentarios de las entradas (0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *